lunes, 7 de abril de 2014

Olímpicos

Carros de Fuego es mi película favorita de todos los tiempos.Es cuestión de gustos, pero hasta sus detractores admiten grandes aciertos.Para mi es el logro de una persona extraordinaria.

David Puttnam es uno de los mejores productores que ha tenido el séptimo arte. A veces asociamos este oficio con el de los gruñones insensibles que sólo piensan en el dinero que va a costar el rodaje o cuánto van a recaudar; pero esto no es siempre así. Lord Puttnam es un gran cineasta inmerso en la génesis de las historias,en la elección de los actores adecuados, en la ambientación...es el responsable de títulos como La Misión, los gritos del silencio,...así que sabía lo que se hacía.

Hace unos años, le otorgaron el premio Luka Brajovic en la Universidad de Navarra; y allí dijo cosas muy interesantes, que había estado poniendo en práctica durante toda su carrera.Por ejemplo: hablaba de la importancia de los memoria; de que había que atesorar recuerdos para saber discernir los valores que debían regirnos; esos recuerdos pueden servir también como  ideas para libros y películas; ideas, él estaba convencido, que podían cambiar el mundo. 

Puttnam achacaba la crisis actual de las películas con una falta de contenido en los guiones. Contaba que siendo  un blitz baby, un niño de la Segunda Guerra Mundial,había crecido en la mutua confianza y apoyo entre las personas,clave para las subsistencia en esos difíciles años. Y que quizá ahora también estábamos en crisis de compromiso,de lealtad entre las personas.

Lord David, en fin, hablaba de ser creadores de sueños, pero también buscadores de sabiduría: los artistas tienen el deber de ir más allá, de plantear cuestiones, de hacer preguntas:no sólo entretener.

Y así,en su búsqueda de ideas que valieran la pena, llegó a sus manos la historia de un atleta de los Juegos Olímpicos de 1924: Eric Liddell; y le interesó tanto, que ideó una película sobre dos grandes personajes, el escocés Eric Liddell y el judío inglés Harold Abrahams,que se esforzaron y llegaron a la gloria, cada uno por su camino, persiguiendo un sueño diferente,bajo una misma bandera.Es una obra coral, en la que el grupo de corredores,los estudiantes con sus togas, las pistas de atletismo, la playa,la fotografía, la inolvidable música de Vangelis, el vestuario, los Higlands escoceses, el Londres nocturno, el París olímpico.. conforman una obra de arte para disfrutar una y otra vez.

Porque hay que verla a cámara lenta, como la carrera final, para darse cuenta de muchos detalles.En la primera escena, Lord Lindsay, un aristócrata que participó en las Olimpíadas, recuerda en un oficio religioso para honrar su memoria, a los hombres que tenían esperanza en sus corazones y alas en sus pies : y todo el establisment anglosajón está honrando al judío que se sentía de menos en los años veinte; que sólo podía ser respetado, pensaba él, a costa de la excelencia; que no podía pertenecer al coro, sólo podía cantar  en el club de teatro- antológica escena en la que Harold canta I'm a Englishman, lo que siempre quería ser, un británico más-; así, el coro infantil del funeral,al principio de la película, enlaza con las voces de la capilla de Cambridge, donde sólo estaba la flor y nata de Inglaterra. Por cierto, creo que la canción que entonan los niños está tomada del poema Jerusalem, de William Blake, en la que se cuenta cómo el profeta Elíseo es subido al Cielo... en unos carros de fuego. El título se le ocurrió al director, un joven Hugh Hudson, cuando oía este himno religioso inglés.Al parecer, en principio el film iba a llamarse Runners. Mucho mejor así,  ¿no creen? 
En un doble flahback, el narrador, un amigo de Abrahams, que está en su funeral, nos relata las horas previas al inicio de los Juegos y pasa a contarnos cómo llegaron hasta ahí, con la llegada de ambos a Cambridge, en 1919.

Aunque la historia real de Eric Liddell es aún más impresionante, es la de Harold Abrahms la que resalta : la búsqueda de su camino,su talento, sus dudas, sus amigos, su novia,su carrera y sus carreras.

Porque me da vergüenza abusar de la numeración , pero que sepan que apenas he empezado a hablar de Carros de Fuego. Me quedan como cien metros de entradas.Pero hoy me voy a la salida ya. A mis marcas y estadísticas, recuerden. 

     


sábado, 5 de abril de 2014

Secretos Sabrosos ( I )

                 Para mi madre, que a veces me decía que no leyera tanto, que hiciera algo útil

Todos, creo, guardamos algunos secretos. Hay quien dice que también guardamos cadáveres en el armario, pero no es mi caso. No caben, bastante desorden tengo ya. Cuenta el hijastro de C.S.Lewis, sí, el colega de Tolkien, el de las Crónicas de Narnia, que se llevó una gran desilusión al conocer el armario de la casa de Lewis: no era como se lo había imaginado,no llevaba a un mundo mágico como en las Crónicas....Mis armarios tampoco.Pero me asombra lo que encuentro cuando me adentro por ahí.
  
Algunos secretillos sí que hay. Mi madre ya está avisada: si me sucede algo, tiene que quemar todos los cajones, papeles y  lo que pille por ahí. Siempre os quedará mi blog.

Un ejemplo secreto:libros inconfesables.Que leo muchas tonterías...  libros a los que soy desleal,a los que traiciono, pues a veces los escondo o niego haberlos conocido: una tiene un prestigio que mantener.

Como Agatha Christie. llevo toda la vida con ella; es perfecta para el verano en el mar, tamaño de bolsillo,papel resistente...hace muchos veranos,estaba con un amiga en una playa, gallega por supuesto, la playa digo,y leíamos sendos misterios:  el suyo era Muerte en las nubes. Allí me encontraba, en las nubes,en la gloria.Pero pasa un chico por ahí,se planta, los mira -a Marta y al libro- y le suelta: el asesino es...y se larga como un fugitivo. Marta se puso furiosa, y no le consoló que yo le dijera ,

a- que también es estupendo leer por leer, sin la ansiedad de descubrir al culpable.

b- que era una argucia del chaval para entablar conversación.

No sé si os pasa, pero yo disfruto igual, o más, de la relectura que de la primera vez. ¿No veis varias veces una peli o una serie? pues con los libros igual,se saborean una y otra vez. Además, con las novelas de detectives es muy divertido ver cómo hacen que los pardillos parezcan falsos culpables, y cómo el malo siempre pasa desapercibido.Ojo al dato.

Yo no diría que Poirot es mi héroe de cabecera si estoy entre intelectuales, por ejemplo, pero  he leído todos los de Christie varias veces y, aunque la traducción falla a veces y con tantos títulos hay de todo, siempre me ha hecho feliz . 

(Entre pseudo-sabios dejaría caer con displicencia nombres como Richard kapuscinski, Paul Auster, Alice Munro,...).

Si os gustan las historias de simple, contra y doble espionaje, seguro que conocéis a Tom Clancy, Frederick Forsyth..., que entretienen un montón; y da gusto leer tantos peligros a salvo en casita.Una vez leía novela negra en un tren nocturno y reconozco que pasé algo de miedo. Porque, si os fijáis, en los trenes siempre desaparecen cosas, y sobre todo personas. ¿Qué ha sido eso? un retraso,señores, una avería sin importancia, no es nada,... y en el plano siguiente un tío aplastado en las vías como El Coyote o uno de esos dibujos animados. 

Este tema de la literatura culta versus popular da para mucho, así que seguiremos otro día. Ahora no puedo, estoy metiendo una carne en rollo en el horno; que es la versión bestseller del fiambre de jamón de mi madre, la pirómana en caso de mi fallecimiento.Me cuesta más trabajo leer una receta que la Metamorfosis de Ovidio, de verdad.Eso espero.Que la ternera picada se transforme - meta-morfosis - en algo comestible.Pero no hace falta que me escribáis contando vuestras recetas.Que ésas si que son  secretos de sabios.De gran sabor.  




  

jueves, 3 de abril de 2014

Fin de semana



¿Qué es un fin de semana? preguntaba inocentemente la Condesa Viuda de Grantham -fantástica Maggie Smith- en una cena en Dowton Abbey. La disculpamos porque eso fue antes de la Primera Gran Guerra,cuando  Europa cambió para siempre.Pues es un invento crucial, Lady Violet. Es la parte de la semana en la que no hay que ir a trabajar; al principio era  el domingo; luego se fue ganando terreno al sábado y ya estamos con eso que los anglosajones, siempre tan prácticos, llaman casual friday: sin corbata y salimos antes el viernes. También tienen otra cosa que se llama friday black, pero eso no tiene nada que ver.

Sábados y domingos son, pues, las jornadas en las que deberíamos dedicarnos a reponernos, pero a veces la realidad es que algunos alumnos aprovechan para estudiar, otros para dormir de día y vivir la noche, bastantes padres a dejar y recoger niños y algunos, sólo algunos, a descansar de verdad.

Siempre me ha dado agobio comprobar cuántas personas trabajan mientras los demás salimos:camareros,dependientes,heladeros, kiosqueros, panaderos,... los del mundo del espectáculo,artistas,conductores profesionales -no cuentan los padres-, por ejemplo los de tren, que vaya horarios a veces ; cocineros, fotógrafos de bodas, DJ , sacerdotes, los Niños Cantores de Viena, los Chicos del Coro,los canguros, los abuelos,... por no hablar de enfermeras, policías, médicos,los que trabajan en el sector fiestas infantiles... que a veces tienen más trabajo que el resto de los días. Al final parece que hay más gente al pie del cañón que de juerga en el finde. Y si no trabajamos nos buscamos algo: ya lo haré el fin de semana, decimos. Ordenar,hacer llamadas,ir al supermercado,lavar al perro o el coche,los valientes pintan su casa...  A veces incluso  los futbolistas se esfuerzan. Que terminamos agotados,de verdad.
  
Saturday night fever, un trajín de acá para allá. 

Yo no estoy de acuerdo en eso de que haya libertad de horario y venga competencia y puedan abrir los domingos, ¡pobres tiendas pequeñas! ¡tienen derecho a cerrar! a ir al cine, a llevar niños a los partidos y cumpleaños,a dormir la siesta como dicen los periódicos extranjeros!.Aunque quizá haría una excepción con las peluquerías.

Esto lo digo porque tengo una aplicación en el blog de lo más estresante.Se llama "estadísticas" y consiste en controlar cada semana, cada día,y AHORA, cuántas personas han leído cada entrada,y a qué hora. Así, he podido comprobar que los días favoritos para acceder son los viernes por la noche y los sábados ( ¿ qué pasa, sois de los pocos que no están trabajando ?);y ya me veis cada día compitiendo conmigo misma , a ver si bato mis propios  récords, y preguntándome porqué se ha leído menos  Con la nieve en los talones, con lo frío que resulta.

Bueno, os pido perdón por esta entrada tan autorreferencial que dirían los psicólogos - yo, mi, me, conmigo- pero es sólo por avisar.

Que mañana es viernes: mi día. Llévame al trabajo y léeme ahí,si estás de guardia.Pero no me rompas la estadística, por favor.No me quiero deprimir. Que los sábados y domingos son como el happy end de los cuentos: el final,el  fin de semana.


miércoles, 2 de abril de 2014

De niños y bestias

             
                    Para el tío Walt,para darle las gracias 

Hubo una época en mi vida en la que las pelis de animación eran como los biberones: imprescindibles. A veces no nos damos cuenta, cuando estamos pasando  la etapa de papillas,varicelas y juguetes, de lo geniales que son esos años:después,los niños van creciendo y  es posible que mires atrás con nostalgia.¡Hubo un tiempo en los que a las nueve todos dormían! En la que eras tú la que dabas las órdenes: ¡ un, dos, tres,comida, paseo, sueño,  comida, parque, baño, cena, sueño !  ¡Señor,sí señor!.

Hubo un tiempo en el que vivíamos de Disney y Pixar, y nos sabíamos de memoria los diálogos y había que comprar cada cinta más de una vez; se rompían por el uso,chupaban la caja... pasa como con  los cuentos :no puedes improvisar,no puedes saltarte ni una coma ; y además hay que leerlos cien veces.Otra vez,repiten los niños. No te duermas, mamá. Otra vez.


los AristogatosToy StoryRatatouille,....son películas maravillosas.Los de Disney y filiales fueron muy listos al seguir la línea,actualizándola, del tío Walt: historias para toda la familia;que vayan todos al cine, grandes y pequeños,y que los padres vean con gusto los mil y un pases domésticos; es más ,que sean ellos los que esperen con ansia la salida del último DVD. 


Walt Disney decía que sus películas no eran para  niños, sino para el niño que todos llevamos dentro.Así, los nuevos jefes de la industria han modernizado los contenidos: humor más irónico y adulto,más acción,velocidad, frases de doble sentido, temas más complejos como la aceptación  en la sociedad y la responsabilidad personal - El rey León -, la emancipación femenina - Mulán, Brave -,un toque ecológico - Pocahontas - ,etc. La chica ya no espera ser rescatada, más bien al contrario ,y los valores familiares siguen ocupando un lugar muy importante, sin resultar desfasados. Así como en los cuentos tradicionales todos son huérfanos o con padres malvados o ausentes - Cenicienta, Blancanieves ,..., en las últimas Disney y Pixar  encontramos auténticos homenajes a la familia. Los Increíbles me parece la mejor. Comienza la película cuando los superhéroes son jóvenes y ,en una entrevista,confiesan sus sueños:   Helen, Elastigirl, quiere ser una mujer moderna,  en  igualdad con los hombres que salvan el mundo; Bob Mr.Increíble aspira a ser un centrado padre de familia y su amigo, Frozono, sólo pretende conquistar a muchas "supernenas" .Quince años después,la vida es algo distinta.  Bob y Helen  Parr tienen tres hijos: la adolescente abstraída , el niño travieso , y el bebé aún no definido  : hay algunas peleas,un padre distraído, la crisis de los cuarenta, en fin, la vida misma, una familia normal.la antítesis de la imagen que Hollywood pretendía dar de la feliz - y algo utópica- familia americana de los 50 y 60. Al final, por supuesto,cada uno saca lo mejor de si mismo y terminan felices juntos.Una familia Super.

Otra película impresionante por la técnica, guión y dirección es UP, además de original; aunque creo que carga un poco la mano en la parte de la selva, en duración y dureza. Las escenas mudas en las que se resume la vida de los Fredricksen es de las mejores historias de amor del cine; una síntesis prodigiosa en la que se cuenta mucho en pocos minutos,y se transmite un mensaje de lealtad , cariño y amor a la vida realmente emocionantes. Carl, el personaje principal, está inspirado  en Spencer Tracy,y es tal cual (y el malo en Kirk Douglas,y  un poco en la vida de Douglas Fairbanks).Es muy acertado el personaje del  pequeño boy scout, porque, hoy en día, todos conocemos algunos niños como Russell, solitarios y con gran necesidad de afecto .

Por cierto que UP fue la segunda cinta de animación nominada al Oscar ª a la mejor película. La primera había sido una de mis grandes favoritas,La Bella y la Bestia.Ojo a esta peli; creo que marca una antes y un después en la historia de Disney y en los dibujos animados.El arranque es precioso, un homenaje a los cuentos de hadas; pero tranquilos,que después la historia se actualiza: es una tragicomedia con actuaciones musicales, mucho humor y una protagonista audaz,nada boba y lectora,lo que le hace rechazar la zafiedad y apreciar lo que está más allá de las apariencias,lo que sólo se ve con los ojos del corazón. Bestial.   

No voy a decir que lo que más echo de menos de cuando tenía varios analfabetos que paseaban en sillitas y escalaban columpios son las películas de dibujos,porque las seguimos viendo.No tanto los mayores, que ahora prefieren  héroes de pacotilla,allá ellos, y ya no se acuerdan de que hubo un tiempo en el que para dormir,había que ponerles Sherk : y es que el recurso a los ogros siempre será intemporal. Porque va a ser verdad que  todos llevamos uno dentro.

Un niño,un ogro.        

martes, 1 de abril de 2014

En Fin


No sé si fue Kipling o Twain quien dijo eso de que las cosas no acaban hasta que no terminan bien; en cualquier caso es una idea genial, pues ya está bien de pesimismos posmodernos. En la literatura también. No sé vosotros, pero a mi los finales absurdos no me gustan nada; como   los  finales abiertos,esos en los que tienes que imaginarte todo lo que pasa , es decir , en los que tienes que hacer el trabajo del escritor.Porque no se crean que lo hacen porque escriban muy bien o porque sean muy modernos (que también), sino que lo dejan así porque no saben cómo terminar, o se agotan.Ahora mismo no recuerdo ninguno - son tan prescindibles - , así que me invento uno.

Pongamos que Richard y Helen llevan trescientas páginas en las que si  tú dijiste,que si de eso nada, que si  patatín, que si patatán ,...y al final se supone que el tío se declara:


( Richard) - Bueno,pues, ésto..ya sabes...

 (Helen )  - Explícate, Richard.


Y va y termina.Y no sabemos si Richard finalmente espabila.Dos finales posibles.Y tampoco si Helen (a),decide que Richard le gustaba más callado y pasa de él,o (b),el chico no habla pero ella en un alarde de realismo decide aceptarlo.  Estas Helen son así.

En cualquier caso,nos han dejado sin lo mejor de la novela.¡Que  nos estaba costando un montón y hemos aguantado para ver cómo terminaba! ¡Eso no se hace, oiga!.

Creo que nos gustan los finales redondos porque al contrario que en la vida,que aún no hemos llegado al final ni podemos verlo todo de una vez, consiguen rematar las cosas, en especial cuando todo encaja,cuando nos cuentan hasta el infinito y más allá: los malos  muerden el polvo,las injusticias y mentiras salen a la luz,los tímidos e indecisos se aclaran,y así todos contentos.A esto los clásicos lo llamaban justicia poética.

Yo siempre prefiero que algo acabe mal, antes de no saber cómo termina.Es más, hay libros que intuyes desde el principio que va a ser un desastre, porque tiene una mala pinta...sin embargo, si está bien escrito, te tragas todas las desgracias del mundo,a ver qué remedio nos queda.Eso pasa a menudo con los secundarios:sale uno y piensas,este se muere seguro, le toca.De una flecha, por un barranco, salvando al héroe, eso es lo de menos:la va a palmar,y tú no puedes hacer nada.Eso no es justicia poética, pero en el fondo es lo mismo:como no  puede  irle bien a todos , porque eso no es verosímil, pues alguien tiene que fastidiarse,o perder a la chica... por ejemplo,en las obras de Lope de Vega,que son geniales,y amenas de verdad, se sigue este esquema a menudo.

Otro día hablaremos de los títulos, que son importantísimos también.De hecho, si tienes un buen título,un gran comienzo y un final redondo, ya es cuestión sólo de ir rellenando el hueco que quedan entre medias. Aunque muchos escritores dicen que no saben cómo va a transcurrir la narración; que se lo "van pidiendo" los personajes.Pues a ver, personajes,decidles a los autores que terminen clarito,y que os vaya bonito.

Concluimos hoy con un poema de Amalia Bautista: porque empieza como termina, es positivo,se incluye en un libro que se titula igual, acaba  bien,los chicos no pierden el tiempo, y lo dice todo ya en el título, que es el de las historias de siempre:



            Cuentámelo otra vez


       Cuéntamelo otra vez, es tan hermoso
       que no me canso nunca de escucharlo.
       Repíteme otra vez que la pareja 
       del cuento fue feliz hasta la muerte,
       que ella no le fue infiel, que a él ni siquiera
       se le ocurrió engañarla.Y no te olvides
       de que,a pesar del tiempo y los problemas,
       se seguían besando cada noche.
       Cuéntamelo mil veces, por favor:
       es la historia más bella que conozco.




domingo, 30 de marzo de 2014

Limpia, fija y da esplendor


                        para mi amiga María, que corre y corre como Forrest Gump,salvando al mundo;para que se de un respiro

El viernes estuve en la peluquería. Es un acontecimiento deseado, planeado y disfrutado.Me lo paso genial.Algunas se dedican a correr- antes footing,ahora running.Yo voy a la peluquería. No con la frecuencia que me gustaría, pero, cuando lo hago, es como visitar a un gurú en la India,o al Dalai Lama al Tíbet: un placer, una relajación,un conectarme con mis chakras,un encuentro con mi karma.

Mi peluquería, además,es blanca,luminosa y espaciosa;y poco ruidosa.El acabosa.Si tuviera un inventor a mano,le pediría que diseñara unos secadores inaudibles;es lo único que molesta un poco.

Las peluquerías son como las playas:puedes hablar, descansar, leer,...vale, deporte no mucho; pero ya nos cuenta  después María que ha corrido como una loca por la Torre de Hércules, en compañía de trescientas runners,y ya me canso sólo de imaginármelo. 

Ahora que lo pienso,hay pocas películas y libros que se ocupen o transcurran en las peluquerías. Recuerdo esas escenas en blanco y negro en las que se narra la propagación de una noticia: aparece un chico voceando con los periódicos, un corrillo en un cóctel, y un grupo de señoras -embarazadas o no-cuchicheando en un salón de belleza.Eso en el mío no pasa. Pueden surgir conversaciones,pero es voluntario participar.Y, además, es terapia de grupo.(Me dice Rodrigo que en El gran dictador El Golpe salen barberías,y también en la serie ¡Buena suerte, Charlie! ).   

A veces voy y acampo ahí como los hippies en los setenta.Botella de agua,pashmina para no pasar frío, cuaderno, ...no me llevo libros, pues  llego con hambre de revistas:tengo que ponerme al día de todos los nacimientos,noviazgos,cambios de vida y colecciones de moda que han transcurrido desde mi última visita.¡La de cosas que han pasado!la modelo se ha convertido en actriz,la actriz en princesa,la princesa en vagabunda...las entrevistas,los consejos existenciales  tipo: ¿ mi secreto? genética y beber mucha agua.Ah, y cuidarme por dentro:yo creo que la belleza interior se refleja en la exterior. jajajajajaja. A mi lo que me ayuda es la risoterapia,y leyendo estas cosas me tomo mi dosis mensual.Alguna vez me estreso viendo todas las publicaciones que tengo que hojear antes de levantar el campamento.Porque hay muchas cosas que hacer,como no hacer nada,o contemplar los botecitos de esmaltes de uñas... me encantan... antes sólo había rojos y rosas,ahora Van Gogh se volvería (más) loco: azules y cerezas, turquesas y castaños.Procuro que no me entre la ansiedad,y elijo un color como escogería un helado de frambuesa o de limón. Colorterapia.

Alguna vez recomiendo a una amiga,como si la introdujera en una sociedad secreta apta sólo para unas cuantas iniciadas.Unas palabras a la dueña del saloon son las equivalentes a una invitación para entrar en el Club de Roma,o algo así.

Hasta hace poco, tenía que viajar casi todas las semanas, así que me conocía varias peluquerías en cinco o seis ciudades.¿Una jornada difícil? me regalaba una visita.¿Sesión ante cuarenta personas? excusa perfecta para ir a peinarme.Recuerdo un día...a las cinco no podía con mi alma,y aún me quedaba una clase en un colegio y una reunión con padres.Tenía media hora pero ¡ya había ido a la peluquería por la mañana!.Pero era cuestión de vida o muerte. Entro, hablo con una encantadora encargada y abatimos un sillón .Sonrío agradecida,me pongo las gafas de sol , programo la alarma del móvil y ¡ala! a dormir mientras me pintan las manos de un granate sensacional.Salí de allí renovada,y pensando qué buen negocio ( y ocio) sería tener peluquerías en las que puedas descansar,sin más, un rato. A la salida de los colegios, por ejemplo.

(Quizá os sorprenda que haya puesto de título el lema de la RAE, pero es que como veis no hay para mi Academia más útil que las de belleza.)

Así que ya sabéis.Si me pierdo,y me queréis encontrar, no me busquéis entre el grupo de olímpicas corredoras.Habré abducido a María y estaremos en mi peluquería,en el nirvana.





  

viernes, 28 de marzo de 2014

Colegas (II)

 
Ojalá todos las personas tuvieran algún amigo , o todos pudiéramos serlo.En el primer caso, porque es muy triste no tener un alma gemela ( ay de los que están solos, leemos en la Escritura); y en el segundo porque el mundo sería distinto,pues a un amigo


-le ríes las gracias.

-de entrada, te parece bien todo lo que haga o diga; le comprendes y le apoyas.

-estás dispuesto a animarle, acompañarle,y,si no queda más remedio, corregirle y perdonarle. Y pedir perdón. 

-No vas a mentirle, ni traicionarle, ni abandonarle.Ni loco.Loco él o loco tú, da igual.

Eso en el caso que seamos buenos amigos.Ya sé que no se puede tener ese grado de intimidad con todos,pero si diéramos a los demás el voto de confianza que tienen nuestros favoritos,a ver sino desaparecían tantascontiendas,peleas,suspicacias,...enemigo es lo contrario de amigo (in-imicus).Los romanos lo tenían claro:o estás conmigo o contra mi.

Hablando de héroes...ahí va sin mutilar un preciosa poesía épica de Julio Martínez Mesanza,dedicada por cierto a un amigo

               De amicitia
     
        Si tuvieras al justo de enemigo
        sería la justicia mi enemiga.
        A tu lado en el campo victorioso
      y junto a ti estaré cuando el fracaso.
      Tus palabras tendrán tumba en mi oído.
       Celebraré el primero tu alegría.
     Aunque el fraude mi espada no consienta        engañaremos juntos si te place.
       saquearemos juntos si lo quieres,
       aunque mucho la sangre me repugne.
       Tus rivales ya son rivales míos:
       mañana el mar inmenso nos espera.

¡Impresionante! y leemos ésto, un amigo nos pide ir a la guerra y vamos con los ojos cerrados. Puede que nos cueste más prestarle tiempo o hacerle un pequeño favor...eso lo dejamos para Colegas III. Que ahora estamos motivados. ¡¡¡ Estar a las duras y las maduras,guardar los secretos,compartir aventuras,tener un apoyo incondicional!!!

Al poema,es cierto,se le pueden poner pegas  morales, pero formales ninguna. ¿Es lícito mentir para proteger a un amigo? como sigo en plan motivado,digo sí;y, con palabras de mi amiga Marga: yo por mis amigos, ma-to.(Que sospecho que le copió la frase a cierta estrella televisiva hablando de su hija,pero como buena periodista no tiene que revelar sus fuentes).

 En Retorno a Brideshead,el protagonista y su amigo, Sebastian, se conjuran contra mundum : a pesar de todo y de todos, yo te apoyo. Les salió mal,pero a ver,que Tolkien nos dice que un amigo es aquel que no te abandona cuando el camino se hace peligroso. Y se estaba refiriendo al que lleva a Mordor,infestado de orcos y traidores.Hasta las puertas del infierno,decía un santo: hasta allí hay que llegar para salvar a otro.

Los amigos son los amigos.A disfrutar y a protegerlos de los inimicus.Y punto.