viernes, 28 de octubre de 2016

Fiesta de pijamas


Por su rabiosa actualidad, actualizamos esta entrada de hace dos años.

El Ayuntamiento de La Coruña ha decidido que el 8 de Marzo del 2018 sea de nuevo festivo, suprimiendo el 7 de Octubre, Virgen del Rosario, Patrona de la ciudad. Es lo que tiene la gestión pública, ocuparse de los problemas de los ciudadanos; uno de los más urgentes es rebautizar (!!) las fiestas.

 8 de marzo, jueves, Día de la Mujer Trabajadora. ¿Será posible tanta sensibilidad y acierto?. Pero ya hemos hablado aquí que decir mujer y trabajadora es lo mismo, y dudo del impacto que dicha efemérides pueda provocar en la ansiada meta de la igualdad, libertad y emancipación femeninas. Porque, a ver, no me aclaro. ¿Será festivo para los hombres también? ¿ los niños, irán al colegio? el Ayuntamiento, ¿ pondrá a disposición de las celebrantes a los suficientes voluntarios o funcionarios para hacer posible el jolgorio?  Propongo desde aquí un plan urgente  de actuación:

-Que las enfermeras,  policías, farmacéuticas, y demás profesionales que tengan guardia ese día sean  sustituidas por compañeros varones. Que se fastidien.

-Que  asistentes o asistentos cuiden a los niños, enfermos, realizen las labores domésticas y todos los demás lavoplatos, para que aprendan: ( Curso Práctico  de Conciliación ; se expendirá un certificado oficial de 24h ).

-Que las niñas asistan a talleres subvencionados, impartidos por monitores o monitoros (contamos con admirables intelectualas  en España, pero ese día deben descansar o manifestarse)  . la ideología de género nos ofrece un surtido temario, a cual más instructivo y ameno.

-¿Y el sector servicios? pues tengamos un día sólo para chicas, en el que las cafeterías, gimnasios, autobuses, taxis, centros comerciales, cines,....ofrezcan El Día de la Espectadora y seamos atendidas por camareros, dependientes y dependientos, todos al servicio de nuestro día feliz. 

-Se van a plantear algunos problemas logísticos, no cabe duda, pero confiamos en el buen hacer de los concejales o concejalos para que todo transcurra con total normalidad. Pongamos un buzón (buzona?) de sugerencias. La mía sería que ciertas peluquerías borren lo de caballeros (clasista, sexista y discriminatorio), y nos ofrezcan sus servicios en exclusiva el día 8. Para ello, ojo, tendrían que realizar un  máster para especializarse en cabezas femeninas, complicadas donde las haya. Todo un reto para las barberías.

-Otro punto : habría que investigar si alguna otra ciudad se va a unir a este histórico día (estoy segura que la idea original ha partido de este Ayuntamiento). ¿Alguna más se apunta a celebrar  los derechos de las mujeres? una mujer, un voto, una ciudad, un día festivo. Con todas las cargas familiares cubiertas, insistimos. Yo optaría por un hermanamiento de localidades progresistas ; me ofrezco voluntaria para intercambiarme por una escocesa, hamburguesa (de Hamburgo) o siciliana. La Uniona Europea.
Eso también tiene que estar previsto, pues los conductores, pilotos, guías o guíos turísticos tendrán que estar convenientemente adiestrados; Caravana de Mujeres , sí, pero las riendas que las lleven las bestias (con perdón para las animalistas). Y cuidadito con violar el espacio aéreo, marítimo o terrestre de La Coruña, desde las 12:00 del Día D: ni azafatas, ni fareras, ni revisoras de tren, aquí la ciudad herculina estará blindada. María Pita, eres nuestro ejemplo.

Pongámonos en marcha, compañeras, que Marzo ( mes de Marte, dios de la guerra -¿habrá que cambiarlo por Marza?) es nuestro mes. Ya puestos, me parece poco un día; comencemos esta noche, la del miércoles, día de Mercurio, otro machista, para celebrar en condiciones el 8. Aunque... para entonces estaremos todas  tan satisfechas y liberadas que a ver quién nos devuelve a la rutina. Concluir el jueves, dies jovis? ¡Por Júpiter, no! ¡Puente! hagamos puente, que el viernes es el día de Venus, y prosigamos la parranda hasta el lunes, dies lunae, la Luna, que es nuestra aliada. Tanta preparación para una sola jornada...

¿Quién dijo huelga teniendo semejante juerga?

viernes, 21 de octubre de 2016

Coge el dinero y corre, Bob



Cuando El guardián entre el centeno se convirtió en una obra de culto, a J.D. Salinger le arruinaron la vida. Se refugió en un remoto pasaje de Cornish y no volvió a publicar. Digamos que la fama no iba con él.
No sé porqué Bob Dylan no ha aceptado aún -que sepamos- el Nobel; me encantaría preguntárselo. Como no veo probable que lea esta entrada, (aunque nunca se sabe), me atrevo a hacerle una sugerencia.
!Acéptalo, Bob! no vayas si no quieres a la ceremonia, huye de la feria de vanidades si ese es tu deseo; pero alegra un poco la ceremonia de esta vetusta institución, que ha acertado al elegirte para la gloria.

Cuando se instituyeron los Premios noruegos como legado de  Alfred Nobel, quisieron premiar los avances científicos, literarios y los destinados a la paz; admirable intención. Con el tiempo se añadió el de Economía, pero, a diferencia de los Princesa de Asturias - con el que también te distinguieron y que no pudiste recoger, estabas subido a un escenario- que se celebran hoy, no ha lugar en Escandinavia para la música, las artes plásticas, el cine,... 

¿Nobel de Literatura? Ja, ja. Sí, se ha premiado a excelentes escritores  (  uno de los primeros, el español José Echegaray; a R.Kipling, a B.Pasternak...); pero también ha habido clamorosas ausencias, como la de Miguel Delibes. Y, en ocasiones, parece que importa más el exotismo o si coincide con lo políticamente correcto, que la calidad literaria. Por no hablar del de la Paz: M Gandhi y Juan Pablo II nunca lo recibieron. Un octogenario e hispano Nobel discrepaba estos días - ¿eso es literatura?, blabla bla- ; pues a los dioses del Olimpo no suele gustarles la comparación con los simples mortales. ¿ O será que alguno, tal vez,  vive un poco del cuento? .

Los premios son sólo eso, se lo das a uno para dejar al resto sin galardón. Algo de injusto y parcial suele haber en los certámenes (¿cómo decidir quién es el mejor en algo?). En esta sociedad hipercompetitiva y egoísta, los resultados, la efectividad, los títulos, pueden pesar más que los logros que de verdad ayudan a construir un mundo mejor.

Pero en fin, que no pretendía ser negativa. Si los trofeos sirven para alertar sobre problemas e injusticias, premiar la superación, el esfuerzo y la compasión, bienvenidos sean. Como los que se conceden hoy al atleta gallego Javier Gómez Noya, o a la historiadora Mary Beard, o a Aldeas Infantiles... Tres estupendas ejemplos de los Princesa de Asturias de hoy.

Sólo una cosa, viejo rockero. Yo qué sé a quién habría que haberle dado este año el Nobel de Literatura ( ¿a Claudio Magris, quizás?). Pero sí sé que tú eres un artista. Que la palabra, el ritmo, la poesía, la música, están unidas desde el inicio de los tiempos. Los hombres se reunían para contar historias,cuando el mundo aún era nuevo, antes de la escritura. Que los poetas recitaban y cantaban, y sus oyentes aprendían. Que la literatura, durante muchísimos siglos, fue oral; se escuchaba y se comprendía el mundo, y se transmitían los relatos de generación en generación; y formaban el patrimonio de un pueblo, una cultura. Somos humanos desde que comenzamos a hablar. Y ahí entras tú, poeta de las canciones. 

Con tu Like a Rolling Stone

                 Once upon a time you dressed so fine
                 You threw the bumbs a dime

Con tu Blowin´ in the wind

                   How many roads must a man walk down
                   before you call him a man?

La soledad y el (des)amor, la guerra y la paz, la libertad. Dos obras maestras que exploran los temas universales. 
Acepta el premio, Bob Dylan. Dónalo a una causa benéfica, alerta al mundo sobre lo que te preocupa, que para eso estáis los creadores. Para ir por delante señalando el camino, y hacernos felices en las noches frías de la cueva.

A por ellos, cantaba Loquillo, que son pocos y cobardes. Tú eliges, amigo Dylan. O quizá no. Tú mismo lo escribiste:

                The answer, my friend, is blowin´ in the wind

 Y  el aire es de todos, ya lo dijo un político-filósofo español de nuestro tiempo.

La música es el lenguaje del alma.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

Mea Culpa


Parece que fue ayer. Enero del 91, mucho frío en la Universidad mientras miraba los titulares de los periódicos :ataque,Bush, invasión, kuwait, Irak,un tal Sadam Hussein: entre todas las portadas, un subidón de orgullo celta: la mejor era la de La Voz de Galicia. Tan sólo seis letras grandes y negras

   GUERRA

¿Tiranías? ¿guerra justa? eso me parecía -ay, la manipulación de las masas- hasta que leí en ABC al inolvidable JL Martín Descalzo: cuánto he dejado de querer , de perdonar, para que ocurra esta catástrofe.Yo también soy culpable. Cuántos rencores, egoísmos y envidias que tú y yo hemos cometido, cuánta ayuda, amabilidad y comprensión hemos dejado para otro día , para que , persona a persona, barrio a barrio, nación a nación,  lleguemos a las puertas del infierno.A los cuatro jinetes del Apocalipsis, hambre, terror, miseria, ignorancia, odio,blasfemia,


         MUERTE

Y así varias generaciones: niños sin familia, sin educación, sin futuro. A la Primera Guerra Mundial, le sucede la Segunda. Y la Tercera.

Y, por detrás, moviendo los hilos,los de siempre:traficantes,armas, drogas, fanáticos. El dinero, el maldito Mammon que consigue que a algunos dictadores no se les rechiste, que a otros totalitarismos no se les toquen, que el comercio, que el petróleo,que la geoestrategia y geopolítica y geo Tío Gilito.

Pero eso no nos exime a los demás de responsabilidad.A los burgueses que hacemos aspavientos, soltamos la lagrimita ante el cadáver de un niño y,a continuación, a lo nuestro.

A saltar a los deportes, a ocio o famosos en la sección de los periódicos. Que yo ya tengo mis redes sociales con un lacito negro.Que todos somos, bla bla bla.

En uno de los primeros titulares de la literatura-a cuántos podríamos adjudicárselo, adjudicárnoslo- , el homicida Caín le increpaba a Dios, al Creador:

 ¿Acaso soy yo el guardián de mi hermano? 

Hoy, como ayer.

jueves, 16 de julio de 2015

Azul Marino

Galicia se ha despertado con bruma. Azul, humo y blanca, la niebla. No importa. Hoy es la Virgen del Carmen y los gallegos somos así. Primero gris, luego verdoso, el mar se está volviendo turquesa porque, como siempre ocurre, está saliendo el sol. Nunca des por perdido un gallego. Un día gallego. Mal comienzo, indefinición, dudas: al final responden. Los gallegos.

Y ya sé que el mar no es patrimonio de nadie. Pero Galicia nace, y sueña, y muere en el mar. Esta mañana las cofradías de pescadores se preparaban para festejar a su Patrona. Marineros, pescadores, navegantes: hoy es su gran día y yo creo que todos son hombres sabios, pues conocen la soledad, el sacrificio y, a fin de cuentas, saben que forman parte de algo mucho más grande que ellos. Que en alta mar, por la noche y ante las estrellas, hay que estar algo tarado para no reconocer que Alguien es la causa de las olas y amaneceres y ocasos, que allá cerca en el firmamento un  Jefe se encarga de todo (que a ver cómo se explican las mareas, el ritmo de los océanos, la perfección de las playas. Casualidades, las justas).

Ser marino es, debería ser, una forma de ser. La de quienes saben que vale la pena formar parte de un ideal y para quienes las palabras servicio, disciplina, heroísmo y Patria tienen mucho significado. Tanto, que le entregas la vida.

Que ya. Que te puede gustar o no. Que militar es una palabra contaminada y cargada de sospechas -autoritarismo, fascismo, ¡venga ismos!...- Que te puede gustar o no. Yo nací en este tinglado, así que me gusta. Se suele valorar sólo lo que conoces bien.

Todos los 16 de julio tiene lugar en la Escuela Naval de Marín la jura de la bandera -de los alumnos de primero- y la entrega de despachos -graduación de los nuevos oficiales-. Himnos y desfiles que simbolizan la unidad, lealtad y entrega a España, los españoles y el Jefe de la Fuerzas Armadas. Un puñado de jóvenes, algunas chicas también, que han jurado hacer de la defensa de la Patria su profesión. No parece mala cosa. Ya lo dice el poeta:

El mar. La mar.
Siempre la mar.

Entre el celeste y oro de los estandartes sobresale la apostura marcial de los uniformes. Que son de un tremendo azul; pero hoy, el uniforme, por verano, es blanco, brillante e impoluto. Blanco como la espuma que baña nuestras costas, que lame nuestros barcos. Fronteras y navíos desde los que los hombres del mar custodian a España.

lunes, 13 de julio de 2015

¿A que soy genial?

En una entrada anterior sobre los finales literarios, decíamos que titular bien es primordial, como por ejemplo vemos en artículos, cine... un buen título puede ser la diferencia entre leer o no, que te atraiga o no, que compres o no. En publicidad, el lema es como el título, y es la clave: lo importante es poder hablar, Benditos bares... siempre me han encantado.
 
Los hay de diferentes tipos. Los más anodinos son los que simplemente describen lo que te vas a encontrar:
 
-La casa sobre el río.
 
Otros te sitúan y te dan una pista sobre el protagonista:
 
-Doctor Zhivago (inolvidable Omar Shariff).
 
 
 
Sobre el tema:
 
-Crimen y castigo.
 
 
 
 
O sobre la metáfora o segunda lectura que hay detrás:
 
-Los cuatro jinetes del Apocalipsis, en una novela sobre guerra.
 
 
 
A mí son estos últimos los que más me gustan, los que te obligan a pensar un poco y a establecer analogías o moralejas, como:
 
-La gata sobre el tejado de zinc:
Turbio y espeso drama de Tennessee Williams, que fue llevado al cine con el mismo nombre (¿para qué cambiarlo si es tan bueno?) Lo de las traducciones y censuras da para otra entrada. La gata sería Elizabeth Taylor, que le va al pelo, y el cónyuge con problemas Paul Newman, lo que hace más incomprensible el lío.
 
Y, sinceramente, lo mejor de esta pieza teatral es el título, como otros: ¿Quién teme a Virgina Woolf? o ¿Qué tal, Pussycat? Lees esto y te entran ganas de leer. El autor tiene que provocar interés.
 
En la Antigüedad encontramos títulos inmortales: La Ilíada, La Anábasis, La Expedición de los Diez Mil, Antígona, Edipo Rey... que parecen resonar con ecos de batallas, viajes y conquistas. Pura épica.
 
Saltando miles de años, y por aquello de venderse a uno mismo, me atrevo a sugeriros que releáis las entradas de mi blog como ejemplo de buenos encabezamientos:
 
-Con la nieve en los talones (jugando con la película y el doble significado de talones).
 
-Limpia, fija y da esplendor (lema de la RAE aplicado en sentido metafórico-literal a las peluquerías).
 
-It Girl (con sentido humorístico, espero).
 
-Ay (léase al revés...)
 
Y un último ejemplo de autobombo. A veces, y a mi eso me parece de cracks, el significado del título no se devela hasta terminar el libro, hasta la última línea incluso. Un  buen periodista sabe acerca del efecto de terminar su columna como ha empezado, cosa que ya decía Aristóteles y que ahora lo podemos resumir con que le salió redondo. Título que se contiene o explica en las últimas palabras.
 
Como ocurre con el título de esta entrada. Excesivo quizás.

viernes, 10 de julio de 2015

Libros con SPF

Para mi amiga Margaret, allá en la brumosa Irlanda.

Sólo unas líneas, queridos amigos, que le he tomado prestado a mi padre el wifi y es muy mirado con eso del descenso de los gigas, y eso que gigas parece que viene de gigante. 
En verano hay que tener varios tipos de lecturas. Libros para la siesta, la orilla del mar, los ratos perdidos, mientras espero a que se duchen mis hijos -con alguno da para una trilogía-... Como me habéis preguntado por títulos, y cuánto os lo agradezco, ahí van unas sugerencias:


retorno a la infancia-rafael gomez perez-9788432144998-Retorno a la infancia,  de Rafael Gómez Pérez:
estupendo ensayo sobre los primeros años y su retorno al cabo del tiempo. Muy interesantes las citas. Edición apta para llevarse en la mochila, y a precio asequible.





-Las cuatro Gracias, de D.E. Stevenson:
novela inglesa de ambiente rural, amena y costumbrista, con el trasfondo de la Segunda Guerra Mundial. D.E. Stevenson me hace mucha gracia.




-Harper Lee:
después del éxito arrollador de Matar a un ruiseñor, se quedó tan abrumada que no volvió a publicar nada más. Ahora, muchos años después, sale a la luz Ve y pon un centinela, animada por sus amigos de la residencia de ancianos. Aún no lo he leído; mientras tanto, podéis leer o releer su primera novela, y ver la fantástica película. Gregory Peck, como el abogado Atticus Finch, sigue siendo considerado el epítome del personaje masculino americano. Toma, y europeo también, y zulú.

Me ha descubierto el guardián de los gigas . Me voy corriendo a la playa. Con John Grisham

martes, 9 de junio de 2015

Brindemos por la cándida adolescencia

                                                                                                                            Para Rose.

Queridos jóvenes:

Con la última entrada me entró tal nostalgia de escribir cartas que me gustaría dedicaros una. Quizá os parezca raro, y asociéis escribir con los exámenes. Ahí sí que os interesa lo que pone el colega, ¿eh?

Lo epistolar me ha hecho recordar esos años, los vuestros, en los que todo está lleno de comienzo, como dijo Miguel Ángel Asturias.
Aclaro que un poeta es un tío que entra al fondo del misterio, de la realidad, y lo cuenta para explicar las cosas. Algunas. Que otras no tienen ni remedio ni explicación.  Si queréis entenderos a vosotros mismos, leed, leed; por ejemplo a Edith Wharton y su Edad de la inocencia.
Pongamos que hablo de estrenar la vida.

Como mis hijos no me leen -ni me oyen-, os diré que tengo a los dos mayores inmersos en ella, la mala, la adolescencia. Sólo hace falta saber que adolescencia viene del  verbo clásico adolesco, padecer, para saber cómo está el tema, cómo se sufre al dejar atrás las cosas de niño. Un verbo grecolatino, digo, y además irregular, toma complicado, como complicados sois vosotros. Porque crecer duele, como la fiebre. Porque decir adiós es romper(se). Porque para ganar antes hay que saber perder.

Pongamos que hablo de aprender a vivir.
Y encima algunos os quieren complicar más aún. Los flautistas de Hamelín, los vendedores de humo. Vosotros recordad que hay que saber esperar, que lo grande comienza por ser pequeño, que no os dejéis marchitar el misterio. A lo mejor os suena lo de:

              No la toquéis más,
              que así es la rosa.


Y ahora que estáis en el último esfuerzo del curso, o en el esfuerzo sin más, me acuerdo de la rabia que me daba aquello de las batallas las ganan los soldados cansados. Pues estudia tú, habría querido gritar. Pero es que sin sudor no hay alegría, sin lágrimas no hay risa. Sin agua que llegue hasta la última playa, no hay verano.

Pongamos que os hablo de lo valioso de la vida.

Me gustaría terminar con una cita de un clásico, apodado Hijo del Trueno, quien, ya anciano y en el exilio, como despidiéndose, dijo:

Os escribo a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes.

Juan había sido el más joven y audaz de su pandilla de idealistas: el único que no traicionó a su Maestro.
Lo iba a escribir en latín, pero como ya no se estudia, como es de retrógados y fascistas... Total. Treinta siglos de cultura.

Bueno,venga, va:
  Scribo vobis, iuvenes, quia fortis estis.

¿A que sí?

Pongamos que hablo de ti.